La previa del Superclásico sumó una escena fuerte con Leandro Paredes y Gonzalo Montiel frente a frente en una conferencia compartida. Compañeros en la Selección y rivales el domingo en el Boca-River, los dos quedaron en el centro de la atención antes del partido más esperado del fin de semana. 

El tema que dominó buena parte de la charla fue el estado del campo del Monumental. Montiel fue tajante. “No está en buenas condiciones pero eso no favorece a ninguno”, mientras Paredes admitió que “condiciona” por las características de dos equipos que intentan jugar. 

Las declaraciones dejaron algo más que una simple observación sobre el césped. También marcaron que el partido se jugará con un factor extra, porque un terreno deteriorado puede alterar ritmos, asociaciones y hasta decisiones tácticas en un duelo donde cada detalle pesa más que de costumbre. 

Además, ambos reflejaron el tono competitivo con el que llegan sus equipos. La conferencia mostró una mezcla de respeto y tensión, de esos cruces previos en los que todavía no rueda la pelota, pero ya se empieza a jugar otra clase de partido, el verbal y el emocional. 

El detalle que nadie quiere subestimar

En un clásico de esta magnitud, la cancha puede dejar de ser contexto para transformarse en protagonista. Y si dos voces tan pesadas como las de Paredes y Montiel eligieron detenerse en ese punto, es porque entienden que ahí también puede empezar a inclinarse la historia.